- Tienen una identidad sin definir, ya que la sociedad actual no pide de ellos lo que durante siglos supone que tienen que hacer. Morir por la patria*.
- No distinguen todavía bien la realidad de la ficción.
- Creen que lo saben todo.
- No quieren aprender nada de un adulto. Y se ven obligados a ello.
*y quién dice patria dice cualquier cosa. Heroicidad, vaya.