Sé que me repito mucho con lo de cuánto tardo y cuánto cuesta. Lo hago por varios motivos.
Comparar arreglos parecidos a lo largo del tiempo me permite ver si mejoro.
Permite que quien no sabe o no se atreve tenga una medida de cuánto esfuerzo real supone cada foto. Instagram no te lo va a decir, te lo aseguro.
El objetivo a veces es ahorrar dinero. Otras veces es el contraste entre el coste real de la ropa y lo que pagamos por ella.