En la antigüedad, los textos se transmitían en papiros, un tipo de fibra. Una ciudad griega tenía una gran biblioteca y los usaba mucho. Pero Egipto dejo de suministrárselos, así que tuvieron que inventar su propio soporte. La ciudad era Pérgamo, y el soporte, claro, el PERGAMINO.
Ok, probablemente la realidad no fue tan épica, y el pergamino se impuso al papiro solo porque era más duradero y fácil de usar. Pero el nombre le vino de la leyenda, y en #PalabrasViajeras nos encantan estas cosas!