no es engaño, los recuerdos son reconstrucciones libres del pasado.
Y hablando de pasados pandémicos. La primera mitad de la pandemia la pasé bien, con emoción y preocupación pero sin ser negativas porque estaba en casa con breves salidas.
En cambio la segunda parte fue todo lo contrario, me quemó y consumió porque tocó estar fuera de casa y en condiciones algo precarias, para mí estándar laboral.