Monje y robot, quizá una de las obras cozy por excelencia, porque básicamente es una utopía y la trama es une monje y un robot hablando de sus cosas.
Sus cosas: eres válide aunque no estés trabajando, tu oficio no te identifica, está bien no saber qué quieres, lo importante es el camino.
Se usa el no binario directo en toda la novela, el comercio se hace mediante una especie de trueque, hay materiales biodegradables y no hay máquinas.
Nada de política aquí, para nada.