Fuimos muy afortunados. La casa sólo tiene un par de grietas pequeñas y se cayeron par de cosas de los estantes. Los gatos sólo están asustados y alertas, pero eso con mimos ha mejorado. Suerte, bendiciones, no sé, pero las casas del barrio no tuvieron casi daños.
Hoy aprendí que el barrio está en la zona de más riesgo sísmico de Cali.
En una cuadrícula de tres por seis manzanas, se cayeron cuatro edificios, otros seis son absolutamente inhabitables y dos unidades/conjuntos están desalojados.
Pero la ciudad no para de moverse y de ayudarse. El martes en la noche ya había luz y servicio de Internec en gran parte de Cali. Los caleños van con el casco en la mano o con las bolsas de donaciones en la moto. Cali está ocupada rehaciéndose.
Y uno se siente un poquitico menos extraño al intentar hacer y estar.