Obviamente, quien espere una conclusión feminista se va a sentir decepcionada, pero no podíamos esperar otra cosa y también es interesante ver como a Tracy le indigna que su mujer falte al respeto a la ley, q la cambie si no le gusta, y precisamente lo que intenta es cambiarla porque es injusta.
Y algo importantísimo y megavigente, por desgracia: Tracy cree que respeta a Hepburn y su causa, pero sólo mientras no le afecte, mientras no cambie realmente nada. Esto en 1949, en Hollywood.