Ya con el sistema de referencias que plantea: revista Panamá, el seudofilósofo alemán que trabaja de coreano, la zoncera de "la generación Z"...
Mucha saraza barata, cero reflexión situada, cero rigor en ningún tipo de concepto o elemento, y un ombliguismo fenomenal que soslaya que el mundo es más grande que su vidita y círculo de consumo.
Si fuera alguien de catorce años lo entendería en cierto modo, pero por supuesto no es el caso.